Últimamente, debido tal vez a la
crisis económica, flota en el ambiente la sensación de que desde
los centros de poder nos ocultan información, nos ofrecen datos edulcorados o
abiertamente nos mienten acerca de una gran cantidad de temas. Las
conspiraciones, las manos negras, las tramas ocultas y los villanos parecen
acecharnos desde cualquier esquina. Y sin embargo pasamos por alto la más poderosa
de las manipulaciones: aquella que influidos por el ambiente, ejercemos sobre nosotros mismos, desde
dentro.
